5 errores comunes a evitar para hacer un buen corto

Por Equipo de Redacción — 2025-09-03

5 errores comunes a evitar para hacer un buen corto
<div>Llevamos realizadas más de una decena de ediciones del Festival de Cine Efervescente. Hemos visto más de 600 cortos aplicantes y si hay algo que hemos aprendido a lo largo del tiempo es que no hay una sola manera de hacer un buen cortometraje.</div><div><br>Sin embargo, lo que sí hemos identificado son ciertas errores comunes que hacen que un cortometraje no termine de funcionar. Son falencias que hemos visto repetidos en varias entregas y que en más de una ocasión marcaron la diferencia entre seleccionar una obra para mostrar o dejarla afuera.&nbsp;</div><div><br>Con eso en mente, les compartimos una lista de sugerencias:</div><div><br></div><h1>1. Menos es más</h1><div>Lo peor que le puede pasar a un cortometraje es que se sienta largo de mirar. Por eso, hay que procurar que los recursos se justifiquen. Planos, diálogos y locaciones tienen que agregar información al espectador. Si no lo hacen, sobran y estorban la experiencia. Mejor tener un corto de poca duración y mucha solidez a tener una pieza de 25 minutos con lagunas.</div><div><br></div><h1>2. El sonido es igual de importante que la imagen&nbsp;</h1><div>El cine es por definición un formato audio-visual, pero en nuestra experiencia notamos que muchos creadores priorizan lo que se ve por sobre lo que se oye. Voces claras, ambientes envolventes, foleys bien colocados y musicalización adecuada son cosas que tienen que servir para potenciar y mejorar la historia que se está contando.&nbsp;<br><br></div><h1>3. Guión y montaje, el dúo dinámico</h1><div>Sabemos que no todo el mundo cuenta con un equipo para cubrir todas los roles necesarios en un proyecto. Se hace lo que se puede con lo que se tiene. Pero si tuviéramos que elegir dos áreas en las que un cortometraje nunca debe hacer agua, son el guión y el montaje.&nbsp;<br><br>En el guión deberían estar definidos los personajes, los diálogos, los planos, las acciones... todas las ideas y las indicaciones de realización. Si tu guión no te cierra, no lo filmes, reescribilo hasta que en papel te cierre. Recordá que esa va a ser la guía fundamental que van a usar todos los colaboradores del proyecto.<br><br>En el montaje es donde se arma el rompecabezas de la obra, los ritmos, las tensiones y los alivios. Es donde deberían potenciarse las mejores cosas y minimizarse las peores. Es un momento para tomar desiciones y aunque algunas de esas no son las más cómodas (como tirar a la basura metraje que no salió bien) es el último lugar de creatividad que le queda a un realizador.&nbsp;<br><br></div><h1>4. No todo se arregla en postpro</h1><div>Los rodajes están llenos de variables, desde las interpretaciones, el sonido ambiente, la iluminación o hasta fallos técnicos. El cine en parte es un arte impredecible, por eso es importante cubrirse ante eventualidades y filmar distintas opciones de la misma idea. Así al momento de montar todo, se puede elegir entre los caminos disponibles el más interesante.<br><br></div><h1>5. Que las ideas sean proporcionales a los recursos</h1><div>Orson Welles alguna vez dijo que mientras menos presupuesto tenía, mejor le salían las películas. Obvio, él era Orson Welles y nosotros no, sin embargo la lección es valiosa al momento de pensar si lo que nos proponemos hacer es realizable o no. ¿Tenemos los actores indicados? ¿Las locaciones transmiten lo que queremos transmitir? En cine, lo que no se ve, no existe.&nbsp;</div><div><br><br></div>